Dirigente Kuna, Iguayokiler Ferrer se encuentra hospitalizado.

Antes de la llegada de la epidemia a nuestro continente de Abya Yala, los Pueblos Indígenas vivíamos amenazados por las trasnacionales, los paramilitares, los Estados, y en algunos países como Brasil, Guatemala, Honduras, México, Colombia, los asesinatos a líderes indígenas eran el pan nuestro de cada día. El extractivismo, la violencia, los encarcelamientos, eran los escenarios en los que vivían los Pueblos Indígenas. Pocas eran los Pueblos Indígenas que vivían en una relativa paz como en Kuna Yala, pronto a celebrar los 100 años de la Revolución Kuna, en donde danzamos por la autonomía y la libre determinación de nuestro pueblo.

Con las primeras manifestaciones de contagios en Panamá, los Kunas decidieron cerrar la carretera, fronteras y toda vía de comunicación lo mismo que las llegadas de turistas, mucho antes que el gobierno declarara el Toque de queda o posteriormente la cuarentena absoluta y total. El pueblo Kuna tiene la costumbre de realizar su propio auto-cuarentenas y ello ocurre cuando la comunidad pierde el equilibrio y armonía con la Madre Tierra, cuando existe una enfermedad que ataca a la población.

Hoy la epidemia es global y afecta más a las poblaciones que se encuentran en las grandes ciudades, al no contar con sistemas públicos de salud adecuados, sistemas de alimentación adecuadas, insumos médicos, personal médico y enfermeras, mucho menos una vacuna que contrarreste el covid-19.

La epidemia ha paralizado el comercio mundial, los viajes aéreos, el turismo local, nacional y global. Millones de personas están perdiendo sus empleos.

En Kuna Yala, aunque podemos abastecernos de productos del mar, recolectar productos de las selvas y montañas, realizar intercambio de alimentos entre comunidades y abastecernos de otros productos que provienen con el comercio de Colombia o de la ciudad capital. Uno de los graves problemas que enfrentamos con la pandemia en nuestro territorio Kuna es la falta de infraestructura de salud en las comunidades indígenas, falta de personal médico especializado y de insumos médicos.

Esto es un arrastre de las políticas neoliberales por décadas que sufren nuestros pueblos que viven dentro de los Estados. Si hacemos una mirada regional hacia los lugares donde habitan los Pueblos Indígenas se observará que tenemos los mismos problemas: falta de un sistema de salud público adecuado, altos índices de desnutrición, niños que mueren de hambre, falta de acueductos, problemas de enfermedades como el VIH/Sida, el dengue, la malaria, la tuberculosis. Si la pandemia del covid-19 pegara fuerte a nuestras comunidades simplemente arrasaría nuestras vidas, muchas vidas.

En las ciudades muchas familias Kunas viven apiñadas en apartamentos de una sola habitación, viviendo a oscuras, sin empleo formal, viviendo del día a día, y en los últimos días hemos visto cómo jóvenes con trabajos independientes deben escoger entre mantenerse en sus casas o trabajar en la informalidad para darles de comer sus familias, y ya existen casos de jóvenes Kunas fallecidos por el coronavirus, compañeros y familiares infectados sin poder salir de sus casas, familias enteras infectadas. En esto momentos, nuestro dirigente Iguayokiler Ferrer se encuentra hospitalizado y esperamos su pronta mejoría.

Nuestro Congreso General Kuna tiene una gran responsabilidad y toda la dirigencia de todas las comunidades Kunas, a ellos les toca fortalecer e incentivar la producción agrícola entre los jóvenes, planificar el comercio agrícola, administrar y controlar el territorio. Apoyar a las comunidades Kunas residentes en la ciudad de Panamá y Colòn. Apenas hace unos años que el Pueblo Kuna decidió fortalecer nuestra Soberanía y Seguridad Alimentaria.

Con la pandemia del covid-19 en Abya Yala no ha paralizado los casos de violencia contra los líderes indígenas se continúan los desalojos en territorios indígenas y campesinas, la explotación minera en territorios indígenas. Aumentan las violencias en el hogar, el desempleo de millones de personas y es posible que surjan nuevas guerras en nuestro continente y nuevas pandemias que enfrentar.

En Kuna Yala para enfrentar la epidemia se han declarado muchas comunidades en cuarentenas, algunos infectados son aislados para no contagiar a la población, las comunidades han iniciado con más fervor trabajos colectivos de producción agrícola, jóvenes y mujeres trabajan el campo, existe el intercambio de productos o trueque de alimentos entre comunidades cercanas, cantos tradicionales por varios días, volver al consumo de bebidas tradicionales y baños terapéuticos con plantas medicinales. Los gobiernos locales también contribuyen a donaciones de alimentos.

Finalmente, esperamos que los casos disminuyan, que la pandemia no afecte tanto a nuestras comunidades que nos avocamos prontamente a celebrar los 100 años de la rebelión armada de 1925.

 

Abrazos virtuales
Manigueuigdinapi Jorge Stanley

 

Nota: A la fecha del 7 de abril Panamá tiene 2,249 casos del Covid-19, 149 casos nuevos, 59 fallecidos. En Kuna Yala existen 8 casos y un fallecido.